Aceite del árbol del té: usos y propiedades

El aceite del árbol del té es uno de los aceites esenciales más usados por su versatilidad y sus propiedades tanto para la salud como para la belleza. El árbol del té (Melaleuca alternifolia) es un arbusto australiano de la familia Myrtaceae que puede alcanzar unos cinco metros de altitud. De sus hojas estrechas y aromáticas y de sus cortezas se destila el aceite esencial, que se utiliza desde hace cientos de años para diversas finalidades.

El aceite del árbol del té es antiséptico, antiinflamatorio, bactericida, fungicida, antiviral y calmante del dolor. No sólo se comercializa como aceite sino que también está presente en muchos productos para la piel como jabones y lociones.

Usos para la piel y el rostro

A la hora de aplicar el aceite por vía tópica no conviene hacerlo directamente sino que primero hay que diluirlo, preferiblemente en un aceite base vegetal como el de almendras o coco.

  • Remedio para el acné: el árbol del té cura las cicatrices producidas por las espinillas y calma la piel. Se puede aplicar tras diluirlo con hamamelis o añadirlo a un poco de gel de aloe vera. Además es muy útil para secar los puntos negros.
  • Calma la piel tras la depilación: existen cremas que incluyen aloe vera y aceite del árbol del té para calmar, hidratar y sanar la piel. Además, en caso de que haya pelos enquistados, un poco de este aceite diluido en agua bajará la hinchazón de los poros obstruidos.
  • Contra la piel seca: el aceite del árbol del té ayuda a hidratar la piel. También disminuye las erupciones cutáneas.
  • Elimina las verrugas.

Usos para el cabello

  • Evita el desarrollo de la caspa al terminar con la sequedad del cuero cabelludo.
  • Previene la caída del cabello y ayuda a acelerar su crecimiento, ya que estimula el flujo sanguíneo y reduce la inflamación en las células foliculares.
  • Hidrata el cabello
  • Ahuyenta a los piojos: los componentes de este aceite actúan como barrera entre la fibra capilar y el piojo, evitando que incube sus huevos.
  • Previene enfermedades capilares gracias a sus propiedades antisépticas y antibacterianas.

Usos para la salud

El aceite del árbol del té también sirve para ayudar a la curación de diferentes enfermedades e infecciones:

  • Heridas, quemaduras y ampollas: al aplicarlo sobre estas zonas favorece la regeneración cutánea. Además, por sus propiedades antibacterianas y antisépticas previene la aparición de infecciones.
  • Hongos, pie de atleta e infecciones en los pies: alivia y elimina los hongos gracias a su propiedad fungicida.
  • Infecciones de garganta: se consigue diluyendo unas gotas en agua tibia para realizar gárgaras. Nunca se debe tragar.
  • Congestión nasal y catarros: se puede aplicar de forma tópica combinado con aceite base vegetal en la zona de la garganta, pecho y espalda para combatir tos, sinusitis, resfriados… También se puede colocar en un humidificador o hacer vahos.

Además de todo esto, alivia el picor producido por las picaduras de insectos.

Contraindicaciones

En la mayor parte de los casos, el uso de manera tópica de este aceite esencial no causa problemas. Sin embargo, en algunas personas puede ocasionar irritación de la piel, dermatitis, picazón, escozor, ardor, descamación, enrojecimiento y sequedad. En ningún caso el aceite del árbol del té se debe ingerir, ya que es tóxico y puede provocar confusión, falta de control muscular o de coordinación de los movimientos voluntarios y disminución de la conciencia.

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