Cómo eliminar la papada sin cirugía

La existencia de papada es una causa de descontento para muchas personas, que consideran antiestética esta acumulación de grasa pero no quieren someterse a cirugía. No obstante, hoy día existen algunos tratamientos para eliminar la papada sin cirugía .

La papada es la acumulación de grasa subcutánea que cuelga bajo la barbilla formando una arruga perceptible. Aunque suele aparecer más comúnmente en personas de mayor edad o con sobrepeso, también puede desarrollarse en personas delgadas y jóvenes. Esto se debe a que la papada no sólo surge por sobrepeso sino también por la flacidez o un corto desarrollo de la mandíbula. La papada es además un rasgo congénito, por lo que hay personas genéticamente dispuestas a sufrirla.

Tratamientos estéticos para eliminar la papada

Antes las opciones para tratar la papada exigían pasar por el quirófano. Para eliminarla se podía aplicar un lifting o liposucción, que resultaban eficaces pero traían consigo los riesgos de someterse a una cirugía. La radiofrecuencia y el ultrasonido eran alternativas menos agresivas que la cirugía, pero resultaban poco eficaces.  Por su parte, la mesoterapia y la infiltración de lipolíticos no son tampoco efectivos porque las células grasas de esta zona son resistentes a estas infiltraciones. Actualmente los dos tratamientos no quirúrgicos que más se utilizan son el ácido desoxicólico y la congelación de los adipocitos

Ácido desoxicólico

El ácido desoxicólico se inyecta en una versión sintética en la zona donde está la grasa mediante una fina aguja. La inyección del ácido actúa destruyendo el adipocito (célula adiposa) en lugar de vaciarlo, por lo que no puede volver a llenarse. Posteriormente, estas células destruidas son eliminadas de forma natural por el organismo. Además de actuar como una ‘liposucción química’ produce una ligera fibrosis, lo que favorece la producción de colágeno y la retracción y sostén de la piel de la zona, evitando que quede descolgada. Sus resultados son permanentes.

El tratamiento es mínimamente invasivo, aunque utiliza anestesia local para que sea indoloro. Para la desaparición completa de la grasa del mentón se necesitan entre 2 y 6 sesiones mensuales de unos 30 minutos de duración. El principal efecto secundario es una pequeña inflamación durante los días siguientes a la sesión, aunque su aplicación no impedirá en ningún caso continuar con la vida cotidiana. También pueden aparecer hematomas o enrojecimiento y, en algunos casos, una ligera pérdida de sensibilidad que irá desapareciendo. Sólo deben evitar este tratamiento las personas con alergia al ácido deoxicólico, con infecciones en la barbilla o en el cuello y mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.

Coolsculpting

Por su parte, la congelación de adipocitos o ‘coolsculpting’ remodela el óvalo facial aplicando frío sobre la grasa acumulada del cuello. Dado que las células grasas son más vulnerables a bajas temperaturas que los tejidos de alrededor, pueden ser eliminadas mediante el frío sin dañar la piel adyacente. Los adipocitos se congelan, las células grasas entran en apoptosis, los macrófagos se comen la grasa y el organismo la elimina a través del sistema linfático. Para realizar este procedimiento se coloca un pequeño cabezal específico y se aplica este frío (unos -11 grados) durante unos 45 minutos. Puede ser algo doloroso sobre todo al principio de la sesión y al final, cuando se masajea la zona tratada para ‘movilizar’ a los adipocitos que se han congelado. Los resultados son apreciables a partir de la segunda o tercera semana, y con dos sesiones el contorno se reduce de forma definitiva. Como efecto secundario, puede inflamarse ligeramente la zona durante dos días y puede sentirse un hormigueo durante dos o tres semanas.

Prostolone

Para una reducción temporal de la papada también se puede usar Prostolone, una fórmula inyectable que contiene péptidos que desencadenan un proceso natural de lipólisis en el tejido graso, es decir, la descomposición de los lípidos en ácidos grasos. No destruye la grasa sino que la reduce temporalmente, la moviliza e inhibe la formación de grasa nueva. El tratamiento no es doloroso y se aplica en varias sesiones (para que se obtengan resultados se necesitan al menos 3). Es una solución menos efectiva porque, además de ser temporal, no reduce la flacidez de la zona.

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