Trasplante capilar: técnica y efectos

La caída del cabello tiene su origen en diversas causas como cambios hormonales, estrés, falta de hierro o antecedentes genéticos. En ocasiones esta caída es inevitable y la única solución es aceptar la caída del pelo o someterse a un trasplante capilar, una técnica cada vez más usada.

En qué consiste el trasplante capilar

El trasplante capilar es una técnica que consiste en cambiar el cabello (incluido el folículo piloso) de una zona del cuero cabelludo que no sufre calvicie (zona donante) a otra en la que el pelo se está perdiendo (zona receptora).

Los folículos pilosos de la zona de la nuca son resistentes a la calvicie y por ello la alopecia no suele afectar a esta parte de la cabeza. Esto permite que se puedan utilizar los folículos pilosos del propio paciente para realizar el trasplante capilar.

¿Quién se puede someter a un trasplante capilar?

El trasplante capilar se puede realizar tanto en hombres como mujeres pero teniendo en cuenta lo siguiente:

  • Se debe observar primero si hay cabello y folículos de calidad suficientes para realizar el trasplante.
  • Si la pérdida de pelo no es en una zona concreta, sino más repartida (algo frecuente en las mujeres) el implante será más complicado.
  • Los resultados en personas de pelo claro o muy fino son peores y menos visibles que en las que tienen el pelo oscuro y grueso o rizado.
  • El tipo de alopecia influye. En algunos casos tiene que haber acabado el proceso de caída para comenzar el trasplante. Por esto las personas jóvenes que pierden el pelo pueden no ser buenos candidatos. Hay que consultarlo con el dermatólogo.
  • No se debe realizar en personas con problemas cardiacos, diabetes o presión arterial alta no controlada.

Cómo se realiza un trasplante capilar

Antes del trasplante hay que preparar la zona receptora para que esté en condiciones de recibir a los nuevos folículos. Para ello se recomendará al paciente que utilice algunos productos que hidraten, nutran y revitalicen la zona.

A la hora de realizar el trasplante capilar se suele utilizar alguna de estas dos técnicas:

  • FUSS (Follicur Unit Strip Surgery): también denominada ‘técnica de la tira’, consiste en extraer tiras de cuero cabelludo de donde se van a obtener las unidades foliculares que después se implantan. Es menos laboriosa y lenta que la FUE pero su cicatriz es más evidente.
  • FUE (Follicular Unit Extraction): consiste en obtener directamente del cuero cabelludo las unidades foliculares para implantarlas en la zona de la calvicie. Hoy día se usa habitualmente ésta porque es menos invasiva y no deja cicatriz.

El trasplante se realiza sin ingreso y mediante anestesia local y, independientemente de la técnica, sigue de forma genérica estos tres pasos:

  • Extracción de folículos de la zona donante: se extraen los cabellos necesarios de la zona de la nuca.
  • Separación uno a uno y preparación de los folículos pilosos: en la técnica FUSS se separan los folículos mediante microscopio, mientras que en la FUE sólo hay que prepararlos para el implante.
  • Implante de los folículos en la zona de la calvicie uno a uno: para ello se realizan micro-orificios menores a un milímetro.

Ventajas del trasplante capilar

  • Una vez trasplantado el cabello mantendrá las mismas características de su localización original, es decir, no sigue el proceso de calvicie.
  • Es una cirugía mínimamente invasiva que no exige ingreso.
  • El paciente se puede reincoporar a su rutina en 4 o 5 días.

Cuidados tras el trasplante capilar

En general la técnica del trasplante capilar es segura si se lleva a cabo por expertos. Es importante que antes y después del tratamiento se sigan las recomendaciones del facultativo para evitar efectos secundarios. Algunos consejos son:

  • Tomar la medicación antiinflamatoria y antibiótica recetada.
  • Evitar la fricción durante los primeros días y lavar el cabello de forma cuidadosa.
  • Acudir a un seguimiento con el especialista que realizó el implante.

Es habitual que los primeros días se formen pequeñas costras en los folículos trasplantados y también que aparezcan algunos edemas faciales, que desaparecerán solos en 48 horas. La pérdida de sensibilidad por encima de la zona cicatrizal también puede ser otra consecuencia del trasplante, pero es mucho menos frecuente y desaparece también de forma natural a las tres o cuatro semanas. Además, como en cualquier cirugía, existe la posibilidad de que se infecte la zona, aunque esto es improbable si se realiza el trasplante en condiciones estériles y se toman los antibióticos.

Si estás pensando en someterte a un trasplante de cabello, en Clínica Regenia ofrecen este tratamiento. Si desea conocer más acerca de este procedimientos o su precio puede visitar a sus especialistas de Granada en Avda. de la Constitución, 20, C.P. 18012. Clínica Regenia también está presente en Jaén, en la Plaza de la Constitución, 12, C.P. 23001.

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